Archivo de la categoría: Las recetas de la abuela (la inglesa)

Nueva receta: Banoffee Pie

¡Hola amigos! Vuelvo a escribir después de un tiempo en el que he estado ocupado; pero como podéis ver, no lo dejo y siempre escribo cuando tengo tiempo. Así que os traigo otro post, en este caso sobre la comida inglesa. Seguid leyendo, preparad los ingredientes y ¡os relameréis los dedos!

Inglaterra puede ser famosa por su Fish and Chips o por cualquier otra plato, pero una cosa en la que este país está especializado es en los postres. Tartas, dulces o pasteles, da lo mismo, lo dulce es una religión en las islas británicas. Del gran abanico y de la infinidad de posibilidades que hay, os traigo una que realmente blew my mind cuando la probé: la Banoffee Pie. Espero que os guste y que intentéis hacerla. ¡Es muy fácil y está riquísima!

Ingredientes:
Para la base:                                    Para el caramelo:
– 100 g de Mantequilla                 – 100 g de Mantequilla
– 250 g de Galletas                        – 100 g de Azúcar
                                                         – 400 g de Leche Condensada
Para cubrir:
– 3 Plátanos
– 300 ml de Nata para montar
– Chocolate en polvo

Preparación:
Para empezar tenemos que hacer la base. Cogemos un molde para pasteles de unos 15 cm de hondo, si la base se extrae será mucho mejor. A continuación derretimos la mantequilla (butter) y rompemos las galletas (biscuits) hasta que las reducimos a migajas. Lo mezclamos todo y cuando tengamos como una pasta resistente la esparcimos por la base y por las paredes del molde, tenemos que estar seguros de que queda todo regular, sin huecos y bien compacto. Se puede aplastar y moldear con una cuchara. Lo dejamos que se endurezca durante unos diez minutos.

Mientras tanto, hacemos el caramelo (caramel). Deshacemos la mantequilla y el azúcar (sugar)en una cacerola que no se pegue y removemos bien a fuego lento. Cuando el azúcar esté disuelto, añadimos la leche condensada (condensed milk) y seguimos removiendo. Cuando esté todo bien mezclamos, subimos el fuego y dejamos que hierva durante un minuto, todo sin dejar de remover.

Entonces esparcimos el caramelo sobre la base de galletas en el molde y lo dejamos enfriar sobre una hora, cuando sacamos la base de galletas con el caramelo del molde y lo ponemos en un plato.

La siguiente capa es la de platáno (banana). Cortamos los plátanos en rodajas y lo colocamos sobre el caramelo. Después la capa de nata, que debe estar ligeramente montada, que sea suave y siga estando un poco líquida. Para terminar espolvoreamos el chocolate en polvo (granted chocolate) por encima y si queremos, podemos dejar algunas rodajas de plátano para ponerlas por encima y cubrirlas con el chocolate en polvo.

Todo esto tiene que quedar parecido a esto:

Espero que os guste y que lo hagáis en casa. Ahora os daré algunos trucos que también podéis usar.

Podéis hervir las latas de leche condensada durante dos o tres horas pero siempre comprobando que están completamente cubiertas, ¡de lo contrario explotarán!

La mayoría de las veces se usan galletas digestive, pero a mí me gustan más las galletas normales. Incluso, la Banoffee Pie debe estar también muy buena si para la base usamos galletas de chocolate.

También podemos mezclar el caramelo con las rodajas de plátano, o la nata con las rodajas de plátano, para que queden totalmente cubiertas.

Bueno, básicamente esto es al gusto del consumidor o del cocinero en este caso que sois vosotros. Con esto me despido. ¡Hasta la próxima y disfrutad!

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Cottage Pie!

¡Hola amigos! Hoy os presento un plato muy típico inglés: el Cottage Pie (“Pastel de casa de campo”, ¡pero no es un postre! Es un plato principal). Una receta que os ayudará a ser mejores cocineros pero que es muy fácil. Primero mencionaré algunos detalles sobre este plato antes de pasar a la receta.

El Cottage Pie no empezó a ser popular hasta finales del siglo XVII. Por aquellos entonces, la patata estaba siempre en las comidas, más que nada porque no había otra cosa. Por esta razón, hoy en día existen multitud de platos ingleses hechos con patatas. Pero el ingrediente importante en este dish es la carne, que puede ser la ternera o de una mezcla de ternera y cerdo (preferiblemente sólo ternera para no mezclar los sabores).

Una vez dicho esto pasemos a la receta.

Ingredientes: (4 personas)
– 750 g de carne de ternera picada                                       – 750 g de patatas
– 300 ml de caldo de ternera                                                 – 2 Zanahorias
– 3 Chirivías                                                                              – 2 Cebollas
– 2 Cucharadas de crema de rábano                                    – 75 g de mantequilla
– 1 Lata mediana de tomate triturado                                 – 1/2 Vaso de leche
– 2 Ramitas de tomillo                                                            – 2 Hojas de laurel
– 2 Cucharadas de aceite                                                        – Sal
– 1 Lata mediana de guisantes                                              – Pimienta
– 1 Lata mediana de maíz

Preparación:

Precalentamos el horno a 190°C. En una sartén echamos el aceite (oil) y cuando esté caliente, añadimos las cebollas (onions) bien picadas, las zanahorias (carrots) en daditos, los guisantes (peas) y el maíz (sweetcorn). Lo freímos a fuego medio durante unos 5 minutos hasta que se ablanden un poco. A continuación, le agregamos la carne picada (minced meat) y la freímos de 3 a 5 minutos. Una vez la carne haya adquirido un color amarronado, añadimos el laurel (bay), el tomate triturado (chopped tomatoes), el caldo de ternera y el tomillo (thyme). Lo dejamos hervir a fuego lento unos 30 minutos. Salpimentamos a nuestro gusto.

Mientras haremos el puré de patatas (mashed potatoes) que irá por encima de la carne. Pelamos y cortamos las patatas y las chirivías (se les llama también nabo blanco pero si no tenéis no pasa nada) y las ponemos a cocer hasta que estén blandan, las escurrimos y las hacemos puré con la mantequilla (butter) y la leche (milk). Después le echamos la crema de rábano (si no tenéis no hay problema), lo mezclamos bien y salpimentamos.

Cuando la carne esté cocida, la esparcimos en una fuente con su jugo y por encima le ponemos el puré de patatas. Si queréis un truco, podéis dejar la carne enfriar y que se endurezca un poco, para que al echar el puré encima no se hunda y se mezcle. Seguidamente lo metemos en el horno y lo dejamos unos 30 minutos hasta que se gratine o se dore el puré.

¡Estará buenísimo! Espero que lo hagáis y os quede algo con esta deliciosa pinta. Hasta la próxima, que os traeré otro plato muy relacionado con este.

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Apple Crumble!

Os vuelvo a traer otra recetilla. Aprenderemos cómo hacer Apple Crumble, que sería así como “crujiente de manzana”. Primero diremos unos detalles sobre este delicioso postre antes de ir a la elaboración.

He decir que esta buenísimo, en mi opinión, es el postre que más me gusta. Es dulce, crujiente, fácil de hacer y tan variable que lo puedes hacer con otros ingredientes. Yo lo he hecho en casa y fue todo un éxito, seguro que lo volvemos a hacer.

Si no te gusta la manzana, puedes hacerlo con pera para que sea un Pear Crumble (también muy conocido en Inglaterra) o incluso puedes hacerlo de frutas del bosque: grosellas (blackcurrant), fresas (strawberry), arándanos (blueberry) o frambuesas (raspberry); todas juntas para hacer un Berry Crumble (crujiente de bayas). Desde mi punto de “gusto”, el que me gusta más es el de manzana, pero los otros dos también están muy buenos.

El Apple Crumble ha de servirse caliente o templado, nunca frío. ¿Por qué? Estos ingleses tienen la manía de comerse los postres calientes. No sé si será porque hace más frío pero aun así, el hecho de que esté caliente no es un problema, ¡os gustará igualmente!

Como acompañamiento hay distintas opciones. La que más me gusta es con natillas (custard). Cuando se mezcla con la masa crujiente y las manzanas es un sabor difícil de superar, y por cierto, las natillas también calentitas. Otro acompañamiento pueden ser dos bolas de helado de vainilla (vanilla ice-cream), obviamente, frías porque se deshacen y la vainilla líquida se mezcla con la manzana. O simplemente le podemos poner nata montada (whipped cream), que con el calor se derrite, exquisito también.

Pues dicho todo esto, vayamos a por la receta:

Ingredientes:
3 Manzanas verdes                                               – 170 g de Mantequilla
170 g de Azúcar                                                      – 280 g de Harina
– 1 Cucharada de Canela

Preparación:
Precalentamos el horno a unos 180°C, para que esté caliente cuando acabemos la elaboración.

Hacemos primero el crumble, para ello, ponemos la harina y la mantequilla en un bowl grande. A continuación lo mezclamos bien con las manos (mejor si usamos los dedos) ya que es una masa muy pastosa (además lo prefiero así porque me gusta meter las manos, remover, aplastar la masa… jejej). Después de unos minutos mezclando, la masa tiene que quedar como si fueran migas de pan.

Ahora le echamos el azúcar. Seguimos removiendo y la textura seguirá siendo como de migas de pan, esto hará que sea crujiente. Entonces metemos la mezcla en el frigorífico para que se endurezca.

Nos vamos ahora con las manzanas. Las pelamos, las partimos en gajos (como de 1 cm de grosor) y quitamos las pipitas. El motivo de hacerlo ahora es para que no se oxiden, ya que se vuelven marrones y la apariencia empeora. Las ponemos en el fondo de una fuente con mantequilla untada, para que no se pegue (no deben sobresalir, tienen que cubrir el fondo o que se queden a media altura de la fuente). Por encima espolvoreamos la canela y un poco más de azúcar.

Ahora sacamos el crumble del frigorífico y lo esparcimos por toda la fuente. Aseguráos de que los huecos entre los gajos quedan bien cubiertos. Una vez llena la fuente, la metemos en el horno durante 40 minutos. Más tiempo no porque se puede quemar, lo debemos sacar cuando se ponga un poco marrón.

Lo dejamos reposar unos 15-20 minutos y lo servimos con algunos de los acompañamientos que dije antes. Y esto es lo que nos queda, ¡espero que la hagáis y que os guste!

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Full English Breakfast!

Ya era hora de que os trajera la segunda receta, pues bien, aquí la tenéis: Full English Breakfast. El “desayuno completo” por excelencia en Inglaterra. Antes de deciros de qué está compuesto hablemos un poco de este plato.

Se podría decir que los ingleses empiezan a comer este tipo de desayunos por el año 1900, cuando en unas investigaciones, llevadas a cabo por médicos, se recomienda un desayuno abundante. Recomendaban sobretodo el bacon y los huevos fritos, por su alto nivel de grasas. También se decía que en el desayuno, comieras lo que comieras, se quemaban todas las calorías a lo largo del día, siendo por lo tanto, un plato sano, con nutrientes y por supuesto, muy sabroso.

Hay varias clases de Full English Breakfast dependiendo de dónde nos encontremos en Gran Bretaña, por ejemplo, en Escocia es Full Scottish Breakfast, en Irlanda lo llaman Full Irish Breakfast y en Gales se denomina Full Welsh Breakfast. Incluso en otras partes de Inglaterra es bacon and eggs (así de simple), fry up (“fritura” o “frito”) o también podemos encontrar distintas versiones en los EE.UU. y Australia. Todos son bastante similares, pero en cada uno de ellos se le añaden distintos ingredientes.

Para nosotros los españoles, puede resultar raro comer estos alimentos por la mañana (incluso asqueroso), pero no hay por qué comerlos para desayunar. En Inglaterra, algunos pubs sirven Full English Breakfast a cualquier hora, así que lo podríamos tomar para el almuerzo. A mí me gusta mucho todo: los hash browns, las baked beans (judías estofadas) o el black pudding (la morcilla ahumada). Pienso que al menos una vez en la vida lo deberíais probar y si os gusta ¡a repetir! Sin más dilación vayamos a por la receta:

Ingredientes: (para dos personas)

4 Rebanadas de pan                                                  – Champiñones 
Media morcilla ahumada                                     4 Hash browns
4 Lonchas de bacon                                                  – Aceite
2 Tomates (más bien pequeños)                         – Sal
Lata de judías estofadas                                        4 Salchichas
(con salsa de tomate)

Preparación:
Cortamos los tomates a la mitad (o en rodajas finas, pero a mí me gusta a la mitad) y después de precalentar el grill del horno, metemos las salchichas, el bacon y los tomates. La duración es a nuestro gusto; vamos viendo cómo se hacen y cuando creamos que están hechos los quitamos.

Cortamos los champiñones en láminas (o los dejamos enteros), cortamos 4 rodajas de la morcilla ahumada (no es como nuestra morcilla; desconozco si la podemos encontrar en los supermercados españoles) y los freímos juntos en una sartén con poco aceite (un par de cucharadas soperas). Sabremos que están hechos cuando los champiñones tengan un color marrón dorado.

En la misma sartén, después de hacer los champiñones y la morcilla, echamos las judías estofadas y las cocinamos a fuego lento durante 5-10 minutos. No hay que hacerlas mucho, ya que se pondrán duras; mejor que estén blandas.

Los hash brown vienen a ser los rosties, son medallones fritos (o triangulitos) de patata desmenuzada con cebolla (muy bien picada y fina). Estoy seguro de que lo habéis probado. Para hacerlos tendremos que hacer de las patatas un puré y moldearlas con una forma circular. Si queremos, le añadimos cebolla picada y lo freímos hasta que estén dorados.

Puedes hacer las rebanadas de pan fritas en la sartén, con una cucharada de aceite, pero si quieres hacerlas en el tostador es más rápido. Lo último son los huevos, fritos con dos cucharadas de aceite o podemos hacerlos revueltos; a nuestro gusto.

Se sirve todo en el mismo plato y se acompaña con una taza de té inglés (una bolsita y un poco de leche). Si no, un zumo de naranja o un café estarían bien. Para terminar, echamos un poco de sal a todo y ¡a desayunar!

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1ª Receta: Fish n’ Chips!

¡Hola amigos! Aquí os traigo la primera receta guiri que de verdad os recomiendo encarecidamente. Como habéis visto es Fish n’ Chips (esa n’ significa and y se escribe así para abreviar), pero estoy segurísimo que la mayoría de vosotros lo conocéis. La traducción es muy fácil, “pescado con patatas”, porque estos ingleses son así para los nombres. ¡Es como si nosotros, a nuestro San Jacobo, le llamáramos “filete empanado con jamón y queso”! En Escocia lo llaman Fish supper (cena de pescado) pero mundialmente se conoce como todo lo conocemos.

Es con seguridad el plato más típico de la cocina inglesa. Los ingleses disfrutan comiéndolo y según mis diversas fuentes informativas, se come al menos una vez a la semana en las viviendas británicas. He de decir, que en el colegio donde trabajo, hay Fish and Chips todos los viernes para el lunch. Así que puedo decir con bastante certeza que se prepara siempre. Desde hace muchos años, las tiendas de take away (de comida rápida para llevar) lo han preparado y servido, convertiéndose en una parte bastante importante en este sector (de ahí la gran cantidad de take aways en Inglaterra).

Antes de ir a la receta, tengo que deciros que la especie del pescado puede variar. El mejor para mi gusto es cod (bacalao, my favourite fish) pero también se hace mucho con haddock (abadejo, es más barato) o hake (merluza). En cualquier caso, las tres especies pertenecen al grupo de pescado blanco, que es más sano que el pescado azul porque tienen menos contenido en grasa. Dicho todo esto, vayamos al lío y a cocinar!

Ingredientes: (para dos personas)
– 90 gramos de harina                                                           – 4 patatas grandes
– 90 gramos de maicena                                                      – guisantes cocidos
1 vaso normal de cerveza                                                 – aceite
2 huevos                                                                                      – sal
2 filetes de pescado, los lomos enteros sin                – vinagre
espinas (cualquiera de los tres mencionados antes)

Preparación:
Se cojen las patatas, se pelan y se cortan como si fueran patatas a gallo pero a lo bestia, es decir, bien grandes y gordas (ya veréis como os gusta luego cuando os las comáis) y se fríen en una sartén con aceite caliente o en una freidora durante unos 5 minutos. Después se dejan escurrir y se le pone papel de cocina dabajo para que absorba el aceite.

Seguidamente, mezclamos bien la harina, la maicena, la cerveza y los huevos muy batidos para hacer el rebozado. Entonces revolvemos los filetes de pescado en la masa, que queden bien cubiertos. El hecho de hacerlo con la cerveza y la maicena, hace sea más jugoso, esponjoso y por supuesto, con más sabor que el rebozado normal de harina. Una vez hecho esto, freímos en aceite caliente primero un filete y luego el otro. Tienen que quedar bien dorados, para estar seguros de que el pesacado se ha hecho por dentro. Luego cojemos las patatas y las terminamos de freír unos 2-3 minutos, así conseguiremos que estén crujientes pero no muy hechas.

Como acompañamiento tenemos los guisantes cocidos. Aunque también podemos hacer un mushy peas (puré de guisantes, a algunos no les gustará la apariencia) en la que podremos mojar las patatas; de entrada os digo que está buenísimo. Y para terminar le echamos sal y vinagre (aunque os parezca raro). De todas formas, si no os gustan estas opciones también podéis recurrir a la mayonesa, que pega muy bien siempre con el pescado o el ketchup que pega también muy bien con las patatas; también podéis ponerle un poco de limón natural. ¡Esto es a gusto del consumidor! Y esto es lo que nos queda, espero que os haya gustado. ¡Hasta la próxima y a comer!

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Detallitos de sabor inglés

La verdad es que llevaba tiempo preguntándome si sería una buena idea hablar de comida en el blog. ¿Por qué no? Si a mí me gusta la comida, me gustará hablar de ello. Además, como mi madre (“la Dolores”) dice: “tengo buen diente” y no tengo problemas en probar nuevas comidas. Así que os voy a hablar de platos típicos, comidas raras, postres,… Me gustaría enseñaros cosas que no conozcáis de aquí.

Mucha gente piensa que, por el hecho de no haber comido algo, tiene que estar malo o no le va a gustar. Yo siempre digo esto: los chinos, los ingleses, los japoneses, los africanos y el resto del mundo, han vivido desde siempre. ¿Qué han comido mientras tanto? Comida, entonces no debe ser malo si están vivos y no se han extinguido. Es simplemente otra forma de alimentarse. Otros sabores, otros gustos. Y mucho menos para nada tiene que ser malo. Es más, os invito a probarlo, os gustará.

En esta sección os enseñaré recetas de platos que no estamos muy habituados a comer o a ver, pero en esta primera entrada, os hablaré de la comida en general que normalmente se encuentra en Inglaterra.

Tengo que decir, que la mayoría de la gente (sobre todo los jóvenes) no tienen un estilo de vida muy saludable, de hecho, su restaurante favorito es el McDonald´s (sí, a todos nos encanta, pero no es muy bueno que digamos…). También, puedes encontrar todo tipo de comida pre-cocinada en los supermercados y lo que es pre-cocinado no me gusta. Fácilmente podéis encontar pasta, carne (de cualquier tipo), hamburguesas e incluso platos de cuchara pre-cocinados; cuyos ingredientes principales son los conservantes, lo que hace que los alimentos pierdan sus propiedades. Esta sería la mancha que pondría yo en este tema.

Pero tienen infinidad de platos diferentes y muy sabrosos, como por ejemplo el conocido por todos fish and chips, el cottage pie, shepherd pie, la jacket potato o el típico english breakfast. Tienen un montón de salsas, una de ellas es el gravy. Por supuesto, tienen una gran variedad de postres, tales como el apple crumble, la salad fruit o el banoffee pie entre muchísimos más. Y a las abuelas les encanta hacer dulces caseros como los scones. Es un enorme abanico de sabores que poco a poco iremos descubriendo en esta sección.

He de decir que comprar comida en Inglaterra, por lo general es bastante caro. Al menos es más caro que en España. La gente suele comprar mucho en los markets, los mercados de las plazas del centro de la ciudad (todas tienen uno, en el que puedes encontrar cualquier tipo de alimento con su frescura natural), eso sí que me gusta. Como sabéis, en Inglaterra llueve mucho (también hay que discutirlo, dependiendo de la exacta definición de la palabra “mucho”) y no hay muchas montañas, más bien, la geografía inglesa es casi todo llanura. Como consecuencia el pasto abunda en los campos. Hierba verde, húmeda y siempre fresca, ideal para la alimentación de las vacas. He aquí otro punto importante. No tienen demasiados cerdos, tienen vacas porque las vacas comen en los prados y los cerdos comen de todo (pero pasto no mucho), debido a esto la carne que más se come es la ternera. Suele ser de peor calidad que nuestra típica porcina, pero he probado filetes de ternera tan jugosos como uno cerdo. Ahora bien, ¿qué da la vaca? Leche. La leche es infinitamente mejor que en España (I mean, en general; puede haber de todo). Tiene más sabor, es más espumosa y tiene más cuerpo, por lo menos eso es lo que puedo apreciar. Otra cosa que les encanta es la patata. Tengo que decir que al menos el 90% de los días de mi estancia aquí he comido patatas, de una forma u otra. También tengo que decir que como en el comedor del colegio donde trabajo. Otra cosa que me gusta de ellos es que tienen una mentalidad muy abierta a la hora de experimentar nuevos sabores. Les encanta el chili (guindillas muy picantes), cuyo origen es de centroamérica y suramérica, también comen comida china, japonesa, india, italiana,… En una ciudad no muy grande puedes encontrar restaurantes y tiendas de un determinado país en el que hay alimentos típicos de ese país.

Creo que no tengo nada más que decir, espero que os haya parecido interesante este pedacito de gastronomía inglesa y solamente decir que pronto veréis recetas muy ricas que os animaré a cocinar. Espero que os guste aunque sobre gustos no hay nada escrito, aún así yo lo escribo. ¡Hasta la próxima!

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